Historia del GLP a nivel mundial

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Historia del GLP a nivel mundial

Breve evolución histórica del Gas Licuado del Petróleo (GLP) desde sus inicios, en 1911, hasta la actualidad.

El Gas Licuado del Petróleo (GLP), esa llama azul, limpia y eficiente que utilizan casi 3.000 millones de personas en el mundo, comenzó siendo un “residuo molesto” que los petroleros del siglo XIX simplemente dejaban escapar al aire. La historia GLP es el relato del ingenio humano para transformar un problema de ingeniería en una energía versátil y con alto poder calorífico que tiene la ventaja de poder llegar a cualquier lugar del planeta, sin importar lo difícil de su geografía.

El enigma de la gasolina volátil (1900-1912)

A principios del siglo XX, la incipiente industria del petróleo en Estados Unidos enfrentaba un dilema técnico. La gasolina que se producía en aquella época era extremadamente inestable. Los operarios notaban con frustración cómo los tanques de almacenamiento perdían volumen rápidamente debido a la evaporación.

Fue en 1911 cuando el químico estadounidense Walter Snelling logró desentrañar el misterio. Snelling demostró que esa “gasolina que desaparecía” estaba compuesta en realidad por gases atrapados en el líquido: el propano y el butano. Snelling no se limitó al diagnóstico. Desarrolló un método para separar estos gases y, mediante una presión moderada, los convirtió en líquido. Había descubierto un combustible con una propiedad mágica para la época: la densidad energética de un líquido y la facilidad de combustión de un gas. Había nacido el GLP.

De la curiosidad científica al mercado masivo (1920-1945)

Aunque el potencial era evidente, la comercialización fue un proceso lento. Durante la década de 1920 se realizaron las primeras pruebas comerciales, pero el verdadero hito institucional llegaría en 1932, cuando se adoptó la primera norma técnica de la NFPA (National Fire Protection Association), otorgando un marco de seguridad que permitió la confianza de los consumidores.

La expansión cruzó el Atlántico a mediados de los años 30. En 1934, una gran petrolera introdujo el producto en Francia, vendiendo el primer cilindro o “pipeta” de la historia europea. Simultáneamente, en Italia (1938), se construyó una planta de embotellado cerca de Venecia. Sin embargo, este despegue fue abruptamente frenado por el estallido de la Segunda Guerra Mundial, que desvió todos los recursos energéticos hacia el esfuerzo bélico, dejando el uso civil del GLP en un largo suspenso.

El shock de 1973: El GLP se vuelve geopolítico

Tras la posguerra, en los años 50, el GLP comenzó a distribuirse regionalmente, pero seguía siendo un actor secundario. Cada país o región manejaba sus propios precios y logística de manera aislada.

Todo cambió con la Crisis del Petróleo de 1973. Cuando los precios del crudo se dispararon, los países productores comprendieron que no podían seguir quemando en antorchas los gases asociados a la extracción de petróleo.

Entre 1975 y 1985, la capacidad de producción en Oriente Medio dio un salto asombroso: de 6 millones de toneladas a 30 millones anuales. Ya no era un producto de descarte; era un activo estratégico. En esta década, países como Australia, Indonesia, Argelia, Venezuela y las plataformas del Mar del Norte se unieron a la red global de exportación. El mercado se volvió verdaderamente mundial; el GLP empezó a viajar en gigantescos buques cisterna (VLGC) conectando continentes.

Colombia: Un caso de éxito regional

En el ámbito latinoamericano, Colombia ofrece un espejo de esta evolución. La industria local comenzó de forma incipiente a finales de los años 30 con producto de las refinerías de Tibú y Barrancabermeja.

Lo que empezó como un sustituto del carbón y la leña en las zonas rurales, se consolidó en los años 50 con la construcción de los primeros propanoductos. Para la década de los 60, ante el crecimiento explosivo de la demanda, el gobierno tuvo que implementar el “Sistema de Cupos” para organizar la distribución en un mercado que ya se consideraba un servicio público esencial.

El presente: Una energía de transición (2020-2024)

Hoy, el GLP ha dejado de ser solo “el gas de la cocina”. Las cifras de la Statistical Review of Global LPG 2023 (Argus/WLPGA) dibujan un panorama de madurez:

  • Producción Global: 359,5 millones de toneladas anuales.
  • Consumo: 356,9 millones de toneladas.
  • Impacto Ambiental: Emite un 20% menos de CO2 que el fueloil de calefacción y un 50% menos que el carbón.

Además de su uso doméstico, el Autogás ó AutoGLP se ha posicionado como el combustible alternativo número uno del mundo, con más de 27 millones de vehículos circulando gracias a esta tecnología. En países como Alemania y Francia, los estudios de mercado de Bonafide Research proyectan un crecimiento sostenido hasta 2029, impulsado por la necesidad de descarbonizar la industria y el transporte.

Desde los experimentos de Walter Snelling en un laboratorio de Pensilvania hasta los modernos sistemas de medición supervisados por PLC que hoy operan en plantas como las de Ecopetrol, el GLP ha demostrado una resiliencia única. En un mundo que busca desesperadamente reducir sus emisiones sin sacrificar el desarrollo, esta energía que nació de un “problema de evaporación” se erige hoy como una de las herramientas más potentes para la transición energética global.

Fuentes citadas:
•Historia del GLP a nivel mundial, Asociación Colombiana del GLP (Gasnova).
•Statistical Review of Global LPG 2024, Argus Media / WLPGA.
•Breve historia del GLP en Colombia, Ministerio de Minas y Energía.
•Evolución técnica del GLP, Autogas Prins Madrid e Ircongas.
•Informes de mercado Francia/Alemania 2029, Bonafide Research.
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